Hola a todos los seguidores de este blog. Es cierto que últimamente no me prodigo mucho por aqui. Procuraré hacerlo más a menudo. Hoy es un día para recordar a nuestros seres queridos. Todos dejaron huellas en nuestros corazones. También dejaron huellas y recuerdos en nuestra imaginación: lugares, edificios, árboles, paisajes, etc. A uno de esos parajes, le dediqué cinco sonetos, cada uno de ellos escrito para la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Los titulé genéricamente: La fuente del boquerón. Esa fuente también ha muerto. Hoy quiero recordarla, con la misma tristeza con la que se recuerda a un ser querido. Quizás porque fue parte de experiencias de mi infancia. Lo podéis leer al final del apartado : Mis poesías. Próximamente incluiremos la composición musical que esta creando el gran músico y mejor persona: Belisario Egido Pérez con la letra de este soneto.
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