Mis versos

BEATUS ILLE


Una huebra de arar tengo en el río

que recibí, hace tiempo, de mi abuelo.

Me gusta estar allí; y a veces suelo

visitarla; por irme del gentío.

 Tiene mi predio un pozo muy somero,

que mana entre las zarzas y las piedras.

Y una casita oculta entre las hiedras,

que abraza, con amor, un limonero.

 Tiene también: Una higuera frondosa;

y una parra arrugada por los años.

Un peral, un laurel, unos castaños;

un nogal, y una planta de mimosa.

Una estampa de paz maravillosa,

do quisieran vivir los ermitaños.


MANERAS DE VIVIR


Buscad la Vida, amigos, donde hay Vida.

Mantened la esperanza en el mañana.

Abrid el corazón en la aduana

del portal de la tierra prometida.

 Pedid perdón de forma arrepentida.

Omitid la palabra charlatana.

Alejad de vosotros la manzana

del árbol de la historia mal leída.

 Haced un monumento al ser interno,

que la Bestia no anida en cosas bellas.

Consultad la respuesta en las estrellas

o en los libros ocultos de lo eterno.

Amad en este mundo y dejad huellas.

Vivid la paz de Dios, y no habrá infierno. 


S0M0S


Somos el mar, el sol, la vida entera.

Somos la luz, el agua, el horizonte.

Somos la luna, el llanto, una quimera.

Somos el par de remos de Caronte.

Somos el tres catorce de una esfera.

Somos la relación en simbionte.

Somos como una flor en primavera.

Somos como un jazmín del Sacro monte.

Somos como un brasero de camilla.

Somos un esqueleto vertebrado.

Somos un mapamundi decorado.

Somos unos naranjos en Sevilla.

Somos un cielo limpio y despejado.

Somos la verdadera maravilla. 


...Y ME DIJO :


No quiero que tengais miedo

al más allá, ni a la muerte.

Cuando el cuerpo yazca inerte,

no pediré ningún Credo.

Ni apuntaré con el dedo

a quien agravió al Creador.

Yo no soy un vengador

de esos que gozan matando.

Yo soy feliz sentenciando

las bondades del Amor.


SOLEDADES

 

                                   Cuidado con la soledad es un vicio

                                                (Gustave Flaubert)

 

 Hoy me duelen los años de mi infancia.

Hoy no tengo las llaves del sagrario.

Hoy no quiero subir al escenario.

Hoy me huele a pasado tu fragancia.

 Hoy mis versos carecen de importancia.

Hoy me abruma leer el breviario.

Hoy existe otra cruz en el calvario.

Hoy me asusta  perderte en  la distancia.

 Hoy me falta el valor del legionario.

Hoy no logro calmar la intolerancia.

Hoy no pido perdón con elegancia.

Hoy detesto mirar al calendario.

Hoy no importa ser yo y mi circunstancia.

Hoy me alegro de ser un solitario.


LOCUS AMOENUS


Feliz el que debajo de una higuera,

deja pasar el tiempo; contemplando

el olor de la hierba en primavera;

y a la lluvia en las hojas goteando;

y a las ranas croar en la ribera;

y a la fuente manar borboteando;

y a una vaca mugir en la pradera;

y a un colorín meciéndose cantando;

y el azul de una nube transparente;

y el cristal de una gota de rocío;

y a una estrella brillar resplandeciente;

y el balar de una oveja en el baldío;

y a un relámpago abrazarte, de repente;

y el sabor de tus besos, amor mío.


¡DICHOSO!

                                                                         (A un famoso director de cine

                                                                                                                               compañero de colegio)

                                                                                                                                                                                                

  ¡Dichoso! al que de niño amamantaron,

con pezones de roja mantequilla.

¡Dichoso! al que de niño liberaron,

del picón, del brasero y la camilla.

¡Dichoso! al que de niño aseguraron,

un futuro de cine en la capilla.

¡Dichoso! al que de niño entresacaron,

de 0rellana la Vieja y de Castilla.

Admito que no quiera ser cristiano,

el que escribe un guion de maravilla.

"La buena educación" de un ser pagano,

no se adquiere con pluma y movidilla.

Se aprende en un colegio salesiano,

antes de conseguir la Estatuilla.


A LA FUENTE DEL BOQUERON

Vista

Crepúsculo de sombras de colores

cuando el sol esta oculto tras la umbría.

Decorado bucólico de flores

pintado por el dios de la poesía.

Paraíso de insectos voladores

jugando con el aire en romería.

Refugio verde de los soñadores

donde descansa en paz el alma mía.

Fuente del boquerón: Sigue manando

para que los que pasen por tu vera

detengan su camino meditando

lo fácil que es vivir en tu ribera;

lo grave que es vivir, si no es amando;

la magia que atesora esta pradera.

Oído

Susurro de burbujas chispeantes,

que brotan desde dentro de la tierra.

Sinfónico auditorio de la sierra,

donde ensayan sus besos los amantes.

Quejidos de balidos debutantes,

del amor, de la oveja con cencerra,

del ladrido del perro, de la guerra

de los autos que traen los emigrantes.

Me gusta estar aquí, cuando amanece.

Inaugurar, yo solo, los conciertos;

escuchar el murmullo; como crece,

por los poros del alma, tan abiertos.

Que el sonido del cielo, se parece

a lo que se barrunta en estos huertos.

Olfato

Huele a junco mezclado con retama.

A sándalo, a eucalipto, a enredadera.

A nogal, a laurel, a almendro a higuera.

A la flor que aprisiona una tarama.

A jazmín, a la miel que se derrama.

A las jaras del río, a la acedera.

A quejigo, a lentisco, a madroñera.

A la hojarasca seca de una rama.

Venid y oled la fuente tras la loma;

oasis de poetas somnolientos.

Venid y ved el agua como asoma,

por entre los trampales parturientos.

Y si bebes un sorbo de su aroma:

Te beberás la rosa de los vientos.

Gusto

Acércate a la fuente del camino.

y bébete, de un beso, tu retrato;

en el marco líquido del plato

mitad azul, mitad verde marino.

Purifica tu mundo torbellino,

con el jugo que inspira mi relato.

Empápate de paz, siéntate un rato;

y medita en silencio: Lo divino.

Ahógate en el cuenco de tus manos;

que te salpique el agua consagrada

por los dioses que adoran los humanos.

Cual no será su fama contrastada,

que las hadas y duendes siberianos,

sacian su sed aquí; de madrugada.

Tacto

Sentado en el brocal de este venero,

dejo correr el agua por mi mano;

y riego mi barbecho de secano,

con el sonoro son de su reguero.

Aquí; no me atormenta el desespero

que produce el camino cotidiano.

Aquí; bautiza Dios al ser humano

cuando lo pone a andar por su sendero.

Tocad el flujo de la madre Tierra,

con su sedoso tacto a terciopelo.

Acariciad el arca donde encierra

la cristalina nieve su deshielo.

Aquí; vivió mi infancia su posguerra.

Aquí; recordaré siempre: A mi abuelo.


EL POETA


Dejadle caminar pacientemente

por las piedras del cauce del riachuelo.

Dejadle que recorra con su vuelo

los pasos de su vida adolescente.

Dejadle meditar serenamente

sobre el fin de su vida y de su duelo.

Dejadle que le sirva de consuelo

la brisa de un abril resplandeciente.

Dejadle que escudriñe la veleta

donde canta la alondra y el jilguero.

Dejadle que acaricie su libreta

y emborrone de versos un lucero.

Dejadle que se pierda en el sendero.

Y dejadle soñar: Es un poeta.


BRISAS Y VELETAS


Pertenezco a esa clase de mortales

que rebuscan la paz en su maleta,

que prefieren ser brisa a ser veleta,

que aborrecen la cincha y los bozales.

Que se aburren con dogmas materiales,

que contemplan la flor de la cuneta,

que se afligen con una metralleta,

que investigan Verdades inmortales.

Que desdeñan las mitras cardenales,

que respetan las normas del profeta,

que se apenan del lúbrico planeta,

que militan en fuerzas celestiales,

que detestan volverse la chaqueta,

que no pesan en oro, lo que vales.


PASTEL DE VIDA


Rehogad la paz con la sabiduría;

añadidle una pizca de inocencia.

Salpimentad de amor y de indulgencia.

Marinadlo en virtud de minoría.

Limpiad el corazón de porquería.

Aliñad con pasión de adolescencia.

Empanad de dulzura la vehemencia

y calentad al baño de María.

Dejadlo reposar sin ansiedades,

que la prisa es muy mala consejera.

Rebozad de humildad las vanidades

de la flor del orgullo, en primavera.

Decorad el pastel con dos verdades:

una de fe; otra de "a mi manera".


QUIMERAS  1


A usted: Que ya ha cumplido los sesenta,

y que ha tenido a gala ser gentil.

A usted: Que ya no canta las cuarenta

por que su rey de oros fue Boabdil.

A usted: Que a la tristeza la alimenta

con versos de albahaca y toronjil.

A usted: Que le da igual ocho que ochenta

porque no alumbra mucho su candil.

A usted: Querido amigo del fracaso,

encarcelado y preso en el redil.

A usted: Que se reúne en el Parnaso

con las musas del arte del atril.

A usted: Que solo reza "por si acaso",

le exhorto a que cabalgue en mi Pegaso

y de muerte a la quimera de su abril. 


QUIMERAS 2


A usted: Que de los hados fue bendito

por conocer el fondo del secreto.

A usted: Que ya no tiene el parapeto

que da el credo de fe y que da el rito.

A usted: Que por sentir es erudito

en el arte de usar el alfabeto.

A usted: que la virtud de ser inquieto

le permitió saber del infinito.

A usted: Que por ser libre, no fue santo;

le exhorto a que pregunte a la Sibila

el futuro imperfecto de su llanto

y el furor que destila su pupila.

Recuerde que la sangre, en los rasguños

y el sollozo felón, cuando destila,

se seca con la fuerza de los puños

o con un trago fuerte de tequila.


QUIMERAS 3


A usted: Que está corriendo la carrera

que estuve yo corriendo con sus años.

A usted: Al que le faltan desengaños

para dejar de amar la primavera.

A usted: Remero injusto de galera

 y ejemplo disuasorio de rebaños.

A usted: Que necesita cumpleaños

para ignorar los cuentos de lechera.

A usted: Que por ser joven mereciera

donarle, de regalo, mi bagaje;

le dejo, junto al tronco de la higuera:

Mi corazón; herencia de linaje.

Mi tintero, mi pluma y el alfanje,

con el que di la muerte a mi Quimera.


NOCHE DE REYES


Quisiera ser Gaspar, y en cabalgata,

llevarte los regalos que has pedido;

menear mi varita, y sin ruido,

permutar tu pobreza por mi plata.

Quisiera ser Melchor, y en comandita,

detener mi camello en tu ventana;

levantar con cuidado la persiana,

y cumplir con tu carta manuscrita.

Ser Baltasar, con capa y con turbante,

y dejarte guardado en el chinero,

el cofre con la mirra y mi cariño.

No quiero que en la noche de este enero,

se apague la ilusión del emigrante,

ni se quede sin juguete ningún niño.


CATORCE Y EL COMPLEMENTARIO

 

Maldito el presidente pendenciero.

Maldito el corazón de los canallas.

Maldito el aguacero de las fallas.

Maldita la venganza del guerrero.

Maldita la ronquera del jilguero.

Malditas las cuchillas de las vallas.

Malditas las pecheras de medallas.

Malditas las  promesas del banquero.

Malditos los discursos prepotentes.

Malditos los abates pederastas.

Malditas las filípicas nefastas.

Malditos los rebaños obedientes.

Malditos los sicarios entusiastas.

Malditos los que matan inocentes

Y malditos los peines de las rastas.


ENCUENTRO

(entre las once y las doce)

Cerca de donde crece el limonero,

en el sitio más fresco de mi huerto,

entre el bálago lacio he descubierto,

el tallo de un espárrago triguero.

Es más grueso que el palo de un humero

y tiene escamas de lagarto yerto.

Me he quedado de asombro boquiabierto

con su porte de mástil altanero.

Sobresale como un falo de la avena

camuflado en flecha recia de Diana.

Y disfraza la presencia de su antena

con el vástago del trigo en la besana.

¿El tamaño?... lo da una berenjena

que quiso ser badajo de campana.


FUTURO PERFECTO


Y vendrán nuevos seres y deidades

a revelar la historia disfrazada.

Y serán desmentidas las verdades

que nos reconvirtieron en manada.

Y podremos derribar la empalizada

con la fuerza de nuestras facultades.

Y no esclavizaremos libertades 

con ninguna cancilla en la majada.

Y no validaremos novedades

de doctrinas que causen sufrimiento.

Ni al pecado mortal del manda y miento

que subyugue, con miedo, voluntades.

Y si descifras mal mis ansiedades;

ignora este soneto: Es solo un cuento.


PREGON DE SEMANA SANTA 


Que se pongan de rodillas

los que tengan malos vientos;

o aquellos que llevan tiempo

sin cumplir los mandamientos.

Que se doblen con respeto,

con fervor, con  devoción,

los corazones sencillos

que buscan explicación.

Que se inclinen los pendones,

los lábaros, las banderas;

los ignorantes que dicen

que no existen primaveras.

Y también los que adolecen

de terciopelo en el alma;

esos no saben, no tienen:

ni paz, ni cielo, ni calma.

Que resuenen los tambores

las fanfarrias, las cornetas;

y que desde los balcones,

vuelen al viento saetas.

Que es tiempo de nazarenos

y de nudo en la garganta.

Tiempo de los hombres buenos.

Tiempo de Semana Santa.


DOMINGO DE RAMOS


Enjaezad la borriquilla

con los mejores ropones.

Y decorad los balcones

con flores de manzanilla.

Luego: De la buganvilla

cortad las mejores ramas;

y de la sierra: retamas

que embaldosen el camino

para que pise "El Divino"

sobre una alfombra de palmas.


JUEVES SANTO


¡Venid: Pobres de la tierra!

los que sufrís de miseria.

Por el mal de una bacteria

o por la estúpida guerra.

Esta puerta no se cierra

a los que tienen dolor;

que por eso soy pastor

de corazón limpio y puro.

Yo las lágrimas las curo

secándolas con amor.


VIERNES SANTO


Según dice la escritura,

hoy mueres Jesús: El Cristo.

Y como estaba previsto,

debe hacerlo con tortura;

soportando la amargura

sin pedir explicación.

Que ha de cumplir la misión

para la que vino al mundo

y reafirmarse, rotundo,

en darnos la salvación.


DOMINGO DE RESURRECCIÓN


Mirad: ¡ha resucitado!

pregonaron en el valle.

Y salió el pueblo a la calle

entre atónito y pasmado,

recordando lo expresado

por la pluma del Profeta.

La muerte quedó obsoleta

por el triunfo de la Vida;

y nos mostró la salida

para este esclavo planeta.


"WILD"  SMITH


Saboreó la hiel de la acrimonia

y la bilis cruel del comentario.

Le trastornaba aquel  vocabulario

del  idiota rector de ceremonia.

Se levantó con queda parsimonia;

dirigióse altanero al escenario;

y como urdiese un lobo solitario

en la Esparta guerrera de Laconia:

Se detuvo frente al necio petimetre;

valoró pausadamente la distancia;

desabrochóse lento la chaqueta;

y sin prestarle oído a su caletre;

desenvainó la diestra; y con jactancia,

le propinó un tortazo en plena jeta.


VERSO TRISTE

¿Por qué será que el ánimo decrece

según pasa la vida por mi vida?

¿Por qué  será que mi vela encendida

titila con el viento y languidece?

¿Por qué será que ya no resplandece

la fuerza, ni la meta conseguida?

¿Por qué será que la historia vivida

se agarra a mis arterias y me escuece?

¿Por qué será que ya no me apetece

conversar con mi yo del otro mundo?

¿Acaso no será porque confundo

las doce campanadas con mis trece?

O a lo mejor...me he vuelto tan profundo

que ni Madrid un verso se merece.


PASO, PESO, PISO, POSO, PUSO.


¿Con qué poema pega tu alma pura?

¿Con qué permiso paso a tu palacio?

¿Con qué palabra empieza tu prefacio?

¿Con qué postal comparo tu pintura?

¿Con qué precepto aplaco tu pavura?

¿Con qué placer  contemplo tu topacio?

¿Con qué planeta piso por tu espacio?

¿Con qué compongo yo tu partitura?

¿Con qué pañuelo limpio tus pesares?

¿Con qué puñal apiolas mi pecado?

¿Con qué paleta pintas tus pajares?

¿Con qué puntilla pelo tu pescado?

¿Con qué penal comparas mi pasado?

¿Con qué papel pintado mis pinares?


EXTREMADURA

(El descanso de los dioses)


Mientras Helios se esconde lentamente

por el mar de quejigos y de encinas,

Eolo se recuesta en las colinas

exhalando perfumes, complaciente.

Los Lares, dan refugio permanente

a las granadas diosas Proserpinas,

paridoras de auroras matutinas

en el Pergusa  luso emeritente.

Entre el olivo verde y el espino,

Diana zanganea perezosa;

y la sabia Minerva, filosofa

por el trajano puente alcantarino.

Un Olimpo y una tierra prodigiosa

donde tiene su trono lo divino.


POETAS SIBERIANOS

                                                                                                         A José Tomás Camacho D. Madroñero.

                                                                                                   Su forma de vida inspiró estos versos.


Son muchos los que dicen y pregonan

la falta de poetas siberianos;

teniendo que adoptar como paisanos

a vates que otras gentes arrinconan.

Yo he visto, en este pueblo, cómo entonan

sus versos en los riscos y majanos,

las personas corrientes de estos llanos

cuando labran sus cercas y laboran:

Cuando cogen aceitunas con el frío.

Cuando llevan a sus hijos a la escuela.

Cuando abrazan a un cordero en el "ejío".

cuando vibran con un beso de su abuela.

Cuando cantan por las calles en la aurora.

Cuando rezan a sus santos en la ermita.

Cuando envidian a un chaval que se enamora.

Cuando cuidan de esta tierra tan bonita.


OLIVO DEL LAVADERO


Como "azuche" naciste entre el poleo

y te injertó la mano de un famoso,

que quiso con su gesto bondadoso,

dejarte para pieza de museo.

Te puso tres esquejes de solfeo

y una "puga" de verso alejandrino,

a fin de que los mirlos con su trino,

cantasen la excelencia de su empleo.

Quien pase por aquí: ¡te lo aseguro!

Contemplará con gusto tu donaire.

Y amparado del sol y a tu socaire,

recordará su fama: ¡Lo aventuro!

Observo la belleza de este encuadre

y me lloran los ojos: ¡Te lo juro!

Porque quien te hizo olivo: Fue mi padre.


A LA FUENTE DEL "EJIO"


Alrededor del chorro de tus caños,

y entre huellas que dejan las esperas,

se juntaban las mozas casaderas

para hablar de pasiones y de engaños.

Y tal vez; allá en tus aledaños,

un muchacho de ardientes primaveras,

rebuscaba la forma y las maneras

de declarar su amor en tus peldaños.

La de veces que ha visto tu corriente

concertar una cita con premura,

transportar al cuadril de una cintura

la pretensión de un cántaro viviente.

La sed de este lugar de Extremadura,

fue saciada por ti: ¡Mil gracias, fuente!


MUJER DE EXTREMADURA


Con la costilla más dura

de un Adán recién nacido

hizo Dios, acto seguido,

una hermosa criatura

que, con su bella figura,

de Extremadura se adueña.

Y con su germen la preña

de seres maravillosos

que son los hijos y esposos

de la mujer extremeña.


FOTOGRAFIA CREPUSCULAR

                                            ( A mi tío Cándido)

Precioso set de cuentos de pastoras

Al que asistí, de niño, en la calleja;

una mañana dábale unas moras,

un anciano filántropo a su oveja.

Con mimo, deshojaba la madeja

de la zarza y sus ramas trepadoras;

eligiendo, con tiento, las esporas

que no pudo libar la fiel abeja.

¡Por Dios!, que no me olvido de esa magia;

de la luz, del candor, de la hermosura.

Era tan bello el cuadro, que contagia

el recuerdo de mi tío de Extremadura.(1)

Ahora con los años, la nostalgia

envuelve este escenario de ternura.

                                                                                                         (1) Sí ya se que tiene más de once sílabas. ¿y?


AL "DANZAOR" DE GARBAYUELA.

                                            (para aquellos que mantuvieron viva esta danza)


Si quieres poder notar

las emociones que evocan

los palillos, cuando chocan,

por las calles al danzar,

te tienen que bautizar

con una chispa que vuela,

desde el leño y la candela,

hasta el lugar del honor

que tiene ser "danzaor"

del pueblo de Garbayuela.


COGITACIONES  RÚBEAS


Decorad las callejas con poesías

que procuren la paz al solitario.

Dejad de encadenar las fantasías

que son el elixir del presidiario.

Enjalbegad con verso literario

las celdas donde habitan las falsías.

Tratad que nunca falten ambrosías

a la izquierda del lado del sagrario.

Abacorad con saña a los farsantes:

A los que meten miedo al proletario,

a los amos del fondo monetario,

a los dioses que llamo "fabricantes"

al bausán que publica en el diario

y al jefe del que eligen los votantes.


BENDITOS  I


Bendito el corazón del insumiso.

Bendita la razón de los inquietos.

Benditos los abrazos de los nietos.

Bendito el que no tiene paraíso.

Bendito el prisionero manumiso.

Benditos los que sueñan con sonetos.

Benditos los silencios recoletos.

Benditos los soldados de permiso.

Bendita la ilusión del oprimido.

Bendito el hombre sabio que aconseja.

Bendito el que deshace la madeja.

Bendito el refugiado perseguido.

Bendita la quietud de la calleja.

Bendito el misionero enrojecido.

Y bendita la escofina de la reja.


BENDITOS  II


Bendito el que no sueña con millones.

Benditos los que sacan las castañas.

Benditos los que oxidan las guadañas.

Bendito el que no ve televisiones.

Bendito el que tapona los cañones.

Benditos los que quitan las legañas.

Bendito el suspicaz de las patrañas.

Benditos los modernos Robinsones.

Benditos los viejitos residentes.

Benditos los Davides de gigantes.

Benditos los sufridos emigrantes.

Bendito el que no olvida a los ausentes.

Bendito quien no sabe que es esclavo.

Benditos los que donan las patentes.

Y bendita la feliz edad del pavo.


A VECES


A veces, tengo miedo al desconsuelo

del amor compartido en disonancia.

A veces, me entristece la distancia

que separa la tierra de mi cielo.

A veces, y a menudo, me consuelo

con los ratos alegres de mi infancia.

A veces, me consume la desgracia

de las penas que enjuga mi pañuelo.

A veces, simplemente, me conformo

con el rumbo que sigue mi velero.

A veces, necesito el cloroformo

que me ofrece la lluvia de febrero.

A veces, que es un siempre, me transformo

cuando canto con mi nieto: "El manisero".


BENDITAS I

                                                         (A Pedro Marcelino Talaván, (R.I.P.) compañero y amigo.)


Bendita la novicia religiosa.

Bendita la maestra de primaria.

Bendita la enfermera voluntaria.

Bendita la pudiente generosa.

Bendita la niñez maravillosa.

Bendita la salud comunitaria.

Bendita la conciencia planetaria.

Bendita la belleza de la rosa.

Bendita la osadía del poeta.

Bendita la bandera sin colores.

Bendita la igualdad en los amores.

Bendita la quietud de la caleta.

Bendita la escasez de senadores.

y bendita la sonrisa de mi nieta.


MUSITANDO VERSOS


                                           (A Ramón Moriano, con mi agradecimiento y afecto)


Alguna vez, Euterpe me visita

llevando en el festón de su vestido,

pegados, unos versos que ha traído

la espuma de las aguas de Afrodita.

En algotra ocasión, hasta recita

la más ardiente rima que Cupido

grabó en el dardo amante y encendido

que derritió la miel de la mocita.

Otras veces, me canta y tararea

un escrito tristón y fantasioso;

el mismo que, camino hacia el Toboso,

le redactó el Hidalgo a Dulcinea.

Yo...acabaré deprisa esta tarea

por si acaso su Apolo esta celoso.


LA VEREDA VIEJA

Ayer me fui por la vereda  vieja

que sube entre las zarzas y el durillo;

ansioso por  hacer  un descansillo 

en la fuente  que llaman: de la  teja.

Sediento por saciar de su bandeja

la sed que da el camino del castillo, 

Embriagado del brezo y el tomillo,

me arrebujó la paz de la calleja.

Y de nuevo miré desde la altura,

el llano esplendoroso de encinares.

El verde gris oscuro de olivares 

y el añil  del  cantueso  en la apretura.

Siempre será testigo esta llanura 

Del motivo que inspira mis cantares:

El amor que te tengo, Extremadura.


TAMUREJO

                                                         (A la hermana Presenta por su cariño en mi niñez)


Pueblo que tiene a gala ser la puerta

de la extremeña dehesa siberiana.

Pueblo donde se funde y se desgrana

la esencia de esta tierra tan abierta.

Pueblo que siempre quiso estar alerta

frente al agobio impuesto y la desgana.

Pueblo donde mi  infancia más temprana

supo de gente buena y de su oferta.

Por sus calles rellenas de macetas,

discurre con orgullo la cultura

y unos versos  en búsqueda y captura

inspiran a los músicos poetas.

El alma de este pueblo  es el reflejo

del germen que dio vida a Extremadura.

Por eso me apasiona Tamurejo.


A MI MADRE


Esa noble mujer que ves ahora,

tan frágil, tan hermosa, tan sencilla.

Esa noble mujer fue maravilla

del cielo, de los astros, de la aurora.

Me dio su ejemplo de trabajadora;

me transportó su vientre a la otra orilla;

me acurrucó, dormido, su mejilla;

me transmitió su herencia luchadora.

Esos ojos de miel es lo primero

que recuerda la infancia de mi vida.

Su sonrisa: Mi flor más preferida.

Sus abrazos: Mi bien más duradero.

Para pagarle la misión cumplida:

Estos versos de amor y este: ¡Te quiero¡


ÁNGELES

                                                                                                      para las que custodian la vida 

                                                                                                          en la residencia de Garbayuela 

                                                                                               

Auxiliares de vuelo en el viaje

de la noche más noche de la vida.

Lazarillos de estancia y hospedaje

en la sala de estar de la partida.

Cuidadores del alma y de la herida

con caricias en forma de vendaje.

vigilantes del puesto del peaje

en la linde que marca la salida.

Cuando llegue mi tiempo de descuento,

dejadme que contemple la mañana

sentado en el sillón de la ventana

donde mi madre me dejó su aliento.

y permitid que curen mi lamento

los ángeles de Dios de esta aduana.

                                                                       (En Garbayuela. El día que se fue la luz)


LA BELLOTA

                                                                          la diosa de la dehesa

Suculento manjar encapsulado.

Bocado pastoril de vitaminas.

Receta vegetal de medicinas.

Producto natural encapuchado.

Plebeyo refrigerio concentrado.

Nutritivo misil de proteínas.

Reserva forestal de antitoxinas.

Maná del encinar, empaquetado.

Pastel saboreado sin obstancia.

Solución ideal de privaciones.

Recipiente rural de provisiones.

Segundilla rellena de sustancia.

Aditivo floral de los jamones.

Remedio ocasional de circunstancia

para los que no tienen migajones.


Al auroro


Tiene el orgullo de ser

auroro de Garbayuela

sirviendo de centinela

al sol del amanecer.

Y si volviera a nacer, 

también se levantaría

y por las calles iría

cantando con devoción

las coplas de la oración

del rosario de María.




















































































                     

 


11 comentarios:

  1. Cómo no podía ser menos ,desde que te conozco tus verso nunca me dejan indiferente por su profundidad, en la sencillez del que siempre quiere comunicar algo , aunque muy personal ,siempre meditado. Un abrazo amigo.

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  2. Siempre escribiendo con tino y sencillez para expresar grandeza.

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  3. Gracias Beli.
    pronto publicaré alguna música tuya.

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  4. Me sentiré muy honrado y agradecido. Pero sin arreglos, sin maquillaje se queda en poca cosa.

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  5. Qué lindo Emilio. Sabía que eras un músico extraordinario. Pero tú poesía no le va a la zaga maravilloso.

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  6. Gracias por tu comentario. Seguiré intentando hacerme digno de opiniones como la tuya.
    te deseo una Feliz Navidad.

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  7. Cuánto sentimiento hay en cada verso de esas rimas!!!👏

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